martes, 2 de junio de 2020

NUEVO PROYECTO: 8 HORIZONTES


LAS ZEBRAS 

presentan

 



“No puedo decir una sola palabra sobre mi sin cargar con el infinito bagaje de la historia mundial.”
- Nancy Huston
8 HORIZONTES es un proyecto audiovisual acompañado de una performance que ha nacido durante la pandemia, reuniendo artistas de 8 países que, después de dos meses de creación en Barcelona, han decidido seguir online desde varios lugares, creando dentro las condiciones que tenían habitualmente fuera. 
La situación del confinamiento puso en el centro las preguntas siguientes: ¿Cuándo podremos volver a vernos? ¿A cruzar fronteras? ¿A trabajar juntas? ¿Teniendo contacto físico?
Decidieron incluir en el proyecto la separación en kilómetros (algunas artistas habían vuelto a sus países), la distancia, la limitación de espacio y de recursos externos. Quedaban su búsqueda artística común y sus cuerpos, horizontes infinitos por explorar. Se abrieron espacios nuevos e inesperados. Y el cuerpo era el mejor vector para expresar, traducir, transmitir lo vivido en aquel momento, porque lo está viviendo en primera persona. Lo primer afectado es el cuerpo, y el primer espacio ha sido el cuerpo.
Las artistas, guiadas y coordinadas por Sophie Kasser, co-directora de la Cia Moveo en Barcelona, forman el grupo independiente Las Zebras. Su propuesta está compuesta de un vídeo reuniendo 7 piezas individuales e acompañada por una performance en directo, pensada para espacios no-convencionales como halls de teatro, museos, o salas polivalentes.



Concepción: las Zebras
Provocación y coordinación: Sophie Kasser
Creación e interpretación: Maria Clara Dornelas, Ona Garsot Subirà, Siena Hassett, Mélissa Haury,
Petra Horvat, Zoe Franzén Lakides, Gráinne O’Carroll
Video: por confirmar 
Diseño de producción: Sophie Kasser
Producción: las Zebras, con el apoyo de Estel·la Muñiz Mairal y el Centro Moveo
Agradecimientos: Stéphane Lévy

Créditos: fotos: Ona Garsot Subirà; Melissa Haury, Sophie Kasser. Dibujo: Gráinne O'Carroll




domingo, 10 de mayo de 2020

DESVELADAS


DESVELADAS

Dirigido por Sophie Kasser, Valentina Temussi y Stéphane Lévy 

Cinco mujeres trasladan al escenario la necesidad humana de expresarnos, de denunciar, de decir la nuestra; retratan la dificultad de hacerlo, por razones exteriores o interiores, hasta el grito reprimido que nadie se atreve a escuchar, sin dejar de mostrar el otro lado de esa represión, la libertad, la fantasía, la fuerza.
A través de su fisicalidad y sus textos de creación, cinco intérpretes desvelan aquí un trozo de su creatividad, de su determinación de dibujar su mundo, de traer su mundo al mundo. 



Para DESVELADAS, empezamos el proceso trabajando a partir de investigaciones corporales, con el objetivo de crear material sobre dos temas: represión y libertad. Buscamos acciones físicas que puedan ser metáforas de una relación entre dos o más personas, de un estado de ánimo o de una situación emocional. Este proceso de comenzar desde un punto de vista físico requiso una fuerte implicación por parte de las actrices, quienes tuvieron que dejar su cuerpo, su experiencia, su cultura, su idioma influenciar el proceso.
Decidimos hablar también de la fuerza, la confianza y mostrar como esto puede ser una resistencia a la represión. Además el proceso mostró claramente que hay mil maneras de ser mujer, de expresar la feminidad, de relacionarse con otras mujeres y otros hombres, seres dispares, seres únicos. 










Fotos: Olivier Décriaud, 2010

domingo, 29 de diciembre de 2019

El meu nom



El meu nom

A partir d’avui em diré Sofia Casero. O millor Sofia Casero Nogueres. Així puc omplir totes les caselles dels formularis.

Per què?

Perquè estic farta de que em demanin d’on sóc.

Importa tant el lloc on he nascut, on he crescut? És diferent d’on he estudiat, i també d’on he parit el meus fill i la meva filla. Sóc tan d’allà com d’aquí.

Sóc dels llocs que m’estan parint a mi, la meva mare, la meva família, l’educació, les amistats, les històries que he llegit, les terres que he trepitjat. La meva identitat no neix d’un territori. És plural, i sempre canviarà. Tal i com diu Nancy Huston*, “El jo és una ficció.” Una ficció molt real, però una ficció.

Ara podria dir que sóc de Barcelona, perquè l’estimo, hi treballo, hi porto els meus fills a l’escola, hi pago els meus impostos. Sóc de Barcelona perquè hi respiro. La respiro cada dia; Barcelona és una de les parts que constitueixen, construeixen la que sóc.

A part de la pregunta “però tu, d’on ets?” (com si fos una cosa sospitosa), hi ha una altra cosa que em recorda sempre que per a algunes persones no sóc d’aquí: no tinc dret a votar. A res. No puc votar a les municipals ni d’on he nascut, ni d’on visc actualment. No sóc part de la “polis” (la ciutat grega), no puc participar politicament, d’alguna manera no sóc. No pertanyo.

Això ha de canviar, aquí i allà. Per a tota la gent que viu a un lloc i ha nascut a un altre.

Doncs si us plau, deixeu de preguntar-me d’on sóc. Interesseu-vos per qui sóc i qué faig; tots i totes sóm les histories que han travessat el nostre cos i les accions que emprenem.


*N.Huston, “la especie fabuladora”. Traducció de Noemí Sobregués, Ed. Galaxia Gutenberg.


Gola del Ter, 25/12/19, ©S.Kasser

jueves, 8 de marzo de 2018

Hoy paramos. Avui ens aturem.

Hoy paro.
Paro de trabajar.
Porque las mujeres, todos los días, no paramos de:

"Abrazar
Mirar
Alimentar
Bañar
Observar

Cuidar
Cocinar
Preparar
Lavar
Fregar
Secar
Planchar
Comprar
Calcular
Equivocarse
Comprar de nuevo
Reempezar

Criar
Escuchar
Medir
Dialogar
Desenredar
Aconsejar
Vigilar
Inventar
Animar
Consolar
Dibujar
Intentar
Gestionar
Asistir
Compartir
Freír
Reír
Acompañar
Garantizar
Ayudar
Organizar
Imaginar
Equivocarse
Imaginar de nuevo
Cultivar
Coser
Moler
Escoger
Resolver
Correr
Pagar
Calcular
Llorar
Culpabilizar
Coger fuerzas
Vaciar
Llenar
Enganchar
Vaciar de nuevo
Llenar de nuevo
Descolgar
Hablar
Organizar
Preparar
Ordenar ordenar ordenar… "

Texto de la obra "¿Dónde estoy cuando soy dos?
Copyright Sophie Kasser


jueves, 30 de noviembre de 2017

"Miralls que despullen"

A l'article "Miralls que despullen", Inés Cornelles parla de la meva peça

¿Dónde estoy cuando soy dos?:


"L'actriu principal mou el cos al ritme de la música en directe d'una pianista. El piano marca el ritme de la seva vida. La protagonista és un titella que no s'atura.

Les de la nena. Les d'anar al despatx. Les d'anar per casa. Les sabates són clau a l'escenografia. Retraten els rols que amaguem les dones, malgrat ser una única persona. L'humor i la passió dels moviments escanegen la bogeria tan immensa que pot arribar a ser la quotidianitat. La coreògrafa segueix el ritme del piano, que vindria a ser el de la casa, la feina, els fills i, així, sense parar. La llista de tasques no té final. Descobrim que té casa, té fills, té company, té feina però si li demanen què fa ella diu: "Jo, res". L'actuació té moments tan atabalats o divertits com la voràgine del dia a dia.

Penso en les moltes dones que s'identificarien en la performance fins al moll de l'ós però que no hi són entre el públic perquè com la ballarina han de rentar, cuinar, comprar, preparar, començar... La ironia i el temps, com a la vida, sempre estan presents.

¿Dónde estoy cuando soy dos? intueixo que l'actriu principal s'està autoretratant. Es desprèn massa veritat com per fer pur teatre. Però no la veig a ella perquè soc jo. Ets tu. Totes les dones ens convertim, com a mínim, en dues."

Inés Cornelles, Quatorze.cat, novembre 2017




Fotos: Fundació La Pedrera, Barcelona

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Reinventar las reglas

Hoy escribiré sobre las reglas.
Sí, sobre la sangre que cada mes sale fluyendo de nosotras, las mujeres.
Y sobre las campañas publicitarias de compresas y tampones.
Han sido tantos, los años escuchando que me traerían frescura, me verían ver la vida en positivo, me harían sentir confianza y libertad, pero hasta hace poco no me había llegado por completo el peso de estas palabras.

"desde que la uso fina y segura, no se mueve, no traspasa y me siento limpia, cómoda y libre..." ¿Significa que si no la uso, soy sucia, incómoda y prisionera ?

Claro, porque ponerte “protección” te hace más feliz. Ponerte una compresa es algo mágico. Te hace sentir "muy segura, muy mujer". ¿Entonces si no la uso, me sentiré insegura, y no seré una mujer “de verdad”?

Claro, porque si llevamos ropa blanca, como las mujeres en los anuncios, nos sentiremos más “puras”, no oleremos mal, seremos frescas y libres!

Además tienen que ser lo más “pequeño, ligero y cómodo de llevar” (a menudo en un bolso ridículo donde sólo caben unas llaves y una compresa), porque mejor esconderlo. ¿Esconder el qué? Que tengo sangre saliendo de mi cuerpo? Que soy una mujer en edad de tener hijas e hijos? Que utilizo compresas y tampones (objetos no considerados como objetos de primera necesidad y tasados al máximo), lo que puede llevarme a introducirme algo en la vagina?

¡Pero espera! En junio 2016, por fin salió « el anuncio que cambia las reglas del juego », jajaja que divertido juego de palabras. Porque es el «  anuncio de compresas y tampones que empodera a la mujer », que « revoluciona la red », el único anuncio de compresas que sí gusta a las mujeres, ya que por fin « una marca de compresas se 'atreve' a mostrar sangre real »….
Por fin, se ve sangre.... sí, pero no es sangre menstrual. Y el anuncio acaba con un contundente: « Live fearless, don't let your period stop you. » (Viva sin miedo, no dejes tu menstruación pararte). Ah, sí, es verdad, cuando tengo la regla, tengo miedo y me paro, no puedo vivir. De hecho no puedo hacer nada: no puedo bailar, no puedo trabajar, no puedo llevar mi hija y mi hijo al cole, no puedo cocinar, ni hacer la compra, ni irme en bici, o irme de excursión. Vaya...no puedo hacer nada. Cuando tengo la regla, creo que soy algo inútil.

¿Cómo nos conformamos tanto sin oponernos ? Sé que esto es válido para mil otros ámbitos, pero lo diré mil veces más entonces. Vigilemos las palabras que escuchamos, que integramos, que acabamos usando. Pongámonos de pie, siempre, para concienciar, hacer visible, mirar con sentido crítico, para reinventar, y sobre todo: para reinventarnos.


p.d. gracias a Tanja y Olivier por haberme hecho descubrir "L'Origine du Monde", de la genial escritora Liv Strömquist.

jueves, 9 de febrero de 2017

Siempre de pie


Siempre de pie

El otro día, descubrí el test “Bechdel”, una prueba sencilla que analiza la presencia de las mujeres en las películas de cinema. Y las dos películas que vi la semana siguiente (una para público adulto, uno para público familiar) no lo pasaron en absoluto.

El test Bechdel nos demuestra, con tres sencillas preguntas (1- ¿hay al menos dos mujeres en la cinta?; 2- ¿hablan entre ellas?; 3- ¿de algo que no sea un hombre?), que prácticamente todas las películas que vemos dejan a las mujeres fuera de la historia o, [..] las normalizan en su papel de novias, madres o esposas que no tienen ningún tema que hablar con otras mujeres salvo de los hombres. [1]
Parece demasiado sencillo, casi ridículo de sencillez, pero NO, como ya os podéis imaginar, muchas películas no pasan la prueba.

Hace años que voy diciendo “estoy harta de ver películas de hombres”. Y busco con deseo películas que hablan de otros temas o desde otra perspectiva, muchas veces dirigidas por mujeres. Lo que era un sentimiento entonces es una triste pero cierta realidad.

Ahora he encontrado este test, y unos datos precisos me empujan a escribir sobre una urgencia. Sí, porque es urgente.

Con la visibilización de las mujeres deseo cuidar varias cosas: 1. Que no se trata de victimizar a nadie, sobre todo nosotras mismas. 2. Tampoco se trata de hacer visible para quejarse 3. Ni de culpabilizar a nadie en particular. SE TRATA DE HACER VISIBLE. Porque hay un deseo de mostrar unos trabajos, unos seres, unas maneras, de subir a los escenarios, en las editoriales, detrás de las cámaras.

Este visibilización es un gesto que viene de la conciencia de que la desigualdad entre hombres y mujeres existe: desigualdad de oportunidades, de derechos, de trato, desigualdad en las relaciones, desigualdad social, económica, ..

Además, últimamente más que nunca, la visibilización de la violencia (moral, 
física, pero también simbólica) de algunos hombres hacía las mujeres se hace necesaria, es una cuestión de supervivencia.
Tomemos consciencia y hagamos visibles también los tópicos y prejuicios para rechazarlos, o evidenciémoslos para luchar mejor en contra.

Pero sobre todo: pongámonos de pie, siempre, para luchar por la igualdad. No por la igualdad de sexo, porque los sexos no son iguales. Pero por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Pongámonos de pie para re-inventar las relaciones entre mujeres y hombres.



[1] http://www.pikaramagazine.com/2016/07/el-test-bechdel/